desta manera le habla:
«Aquesta empresa, señor,
para mí estaba guardada;
Que mi señora la reina
ya me la tiene mandada.»
Alegrose mucho el rey
por la oferta que le daba.
Aún no era amanecido
D. Alonso ya cabalga
con quinientos de a caballo
desta manera le habla:
«Aquesta empresa, señor,
para mí estaba guardada;
Que mi señora la reina
ya me la tiene mandada.»
Alegrose mucho el rey
por la oferta que le daba.
Aún no era amanecido
D. Alonso ya cabalga
con quinientos de a caballo