como a cosa señalada:
míranle moros y moras,
y de su muerte se holgaban.
Llorábale una cautiva,
una cautiva cristiana,
que de chiquito en la cuna
a sus pechos le criara.
A las palabras que dice
cualquiera moro lloraba:
«D. Alonso, D. Alonso,
como a cosa señalada:
míranle moros y moras,
y de su muerte se holgaban.
Llorábale una cautiva,
una cautiva cristiana,
que de chiquito en la cuna
a sus pechos le criara.
A las palabras que dice
cualquiera moro lloraba:
«D. Alonso, D. Alonso,