En ti murió D. Alonso,
que de Aguilar se llamaba,
el valeroso Urdiales,
con D. Alonso acababa.
Por una ladera arriba
el buen Sayavedra marcha;
natural es de Sevilla,
de la gente más granada;
Tras él iba un renegado,
de esta manera le habla:
En ti murió D. Alonso,
que de Aguilar se llamaba,
el valeroso Urdiales,
con D. Alonso acababa.
Por una ladera arriba
el buen Sayavedra marcha;
natural es de Sevilla,
de la gente más granada;
Tras él iba un renegado,
de esta manera le habla: