muchos salen tras el conde
que le siguen las espaldas:
muerto queda D. Alonso,
eterna fama ganara.
Esta fue la honrada muerte del valeroso D. Alonso de Aguilar; y como hemos dicho les pesó mucho a los reyes Católicos, los cuales como viesen la brava resistencia de los moros, por estar en tan ásperos lugares, no quisieron enviar por entonces contra ellos más gente.
Mas los moros de la Serranía viendo que no podían vivir sin tratar en Granada, los unos pasaron a África, y los otros se dieron al rey D. Fernando, el cual los recibió muy bien, lleno de clemencia y gozo.
Este fin tuvieron los bandos y guerras de Granada, a honra y gloria de Dios nuestro Señor.
FIN DEL TOMO PRIMERO.