“En cuanto á manuscritos, nada tiene tanto valor en la librería de M. Bancroft, como los recuerdos históricos y personales del Sr. general Vallejo.”


Joaquin Alcalde, que es en su trato íntimo, amabilísimo, condescendente y servicial, me acompañaba frecuentemente en mis estudios sobre instruccion pública, que durante mi viaje fueron ocupacion á que me entregaba con particular placer, con la esperanza de sacar de mis tareas algun provecho para mi país.

Antes de tocar materia tan delicada, diré las ideas que yo tenia en general, y que he podido ratificar despues sobre la instruccion pública en los Estados-Unidos. Y advertiré de paso, que estas son muy superficiales apuntaciones, pues me propongo escribir sobre esta materia un libro especial, con el detenimiento que merece.

Para la nacion americana, la libre escuela ó la escuela comun, es el asunto de todos los ciudadanos, como si se tratara de empeño personal; cuidar la escuela es proveer á la subsistencia de la patria y del suelo en que se vive: por esto el americano no hace distincion marcada en este punto, entre lo que debe á sus hijos y lo que debe á los demás; el niño es la semilla comun; el cuidado es de todos, porque ese niño ignorante podria producir el mal de muchos: esta aspiracion en comun me parece á mí que es el elemento fundamental de la grandeza de la escuela, aunque en esto no hayan pensado escritores eminentes, dedicados al estudio de la instruccion pública en los Estados-Unidos.

Las escuelas se sostienen de los productos de las tierras afectas á esa obligacion, de las contribuciones que se imponen entre sí los ciudadanos y de los donativos de ricos particulares.

La instruccion y la educacion se confunden en la escuela, y se confunden para servir de sávia á las instituciones políticas en que descansa la sociedad.

En la escuela está la patria; allí se identifica el niño con ella, se amamanta á su seno, hace indivisible su vida del bien y la prosperidad de aquella.

La escuela tiene de dar ciudadanos aptos para entender en sus destinos; en la escuela se produce el hombre y sale de ella como armado de todos sus derechos.

Esta materia prima de la sociedad se elabora en la escuela; de ahí los cuidados físicos; de ahí la escrupulosidad moral.