De los chopos y las lilas!

Qué verdes están los campos!

Las fuentes, ¡qué cristalinas!

Qué hermosas las hebras de oro

Del sol poniente se filtran

Por las hojas del arbusto

Que con las auras oscilan!

En el verjel delicioso

Placer y amor se dan cita

Y van dóciles, apuestos,