Iluminando pechos que temblaban
En sus nidos de perlas y de encajes!
——
¡Oh! cómo triunfadora la hermosura
De pasion inundaba los galanes!
¡Oh! y cómo del placer la intensa fiebre
Se abrigaba en los senos palpitantes!
——
Y la óptica falaz reproduciendo
En salones sin fin, como en los aires,