Y del cantor las voces doloridas
En el tumulto del placer se apagan,
——
Como tropel de ardientes cazadores
Que á herido ciervo con placer alcanza,
Y estalla en gritos de feroz contento
Cuando contempla sus mortales ansias.
——
Corrido el trovador, dejó aquel sitio,
Dando corriente á sus amargas lágrimas;