¿Se encontraron las dos almas

En esa plegaria mística?

¿Se amaron, se prodigaron

En el éter sus caricias?....

¿La estatua desde aquel punto

Tuvo la dulce sonrisa

Con que al felice creyente

En los altares cautiva?....

Yo no sé; pero volvióse

A su palacio la niña,