De incógnita matrona, que piadosa

Condujo al sacerdote á aquel recinto,

Creyendo su presencia conveniente

En aquella ocasion y en aquel sitio.

——

Es el fatal momento, solo se oye

Frente á la Vírgen el chispear del cirio,

El aliento suspenso entre los labios

Y presos en los pechos los gemidos.

——