Y un solo pensamiento le preocupa,

Y solo uno le embarga su albedrío:

Arrojarse á las plantas de su Vírgen,

Su alma verter sobre sus piés divinos.

——

Lánzase.... y espantoso le detiene

Un caballero que entra de improviso

Y de allí arrastra á la ignorada dama

Con rudo brazo y ademan altivo.

——