De la edad primitiva, de los reyes
Y grandes de la tierra, de los sabios,
Los héroes que los hombres divinizan,
Y las beldades que su pecho encienden;
Los poderosos y los buenos, todos
En un sepulcro inmenso confundidos.
Los montes de granítico esqueleto,
Antiguos como el sol; los anchos valles
Que yacen pensativos á su falda;
Los bosques venerandos; lentos rios