Por otros y otros más que al fin sucumban.
"Vive, pues, de tal modo que al llamarte
Dios á seguir la caravana inmensa
Que va incesante al reino de las sombras,
Donde cada viajero encuentra lista
Su alcoba en los palacios de la Muerte,
No llegues ay! cual llega á su mazmorra
De noche, por el cómitre azotado,
Criminal infeliz; y en calma, erguido,
De la esperanza con el dulce apoyo,