El Instituto, dedicado al adelantamiento de las ciencias y de las artes, ocupa una manzana entera; su frente es una doble hilera de altísimas ventanas góticas; al piso primero se asciende por amplias escaleras exteriores.

El salon espacioso ó calle del interior del edificio, está ocupado por varias oficinas de particulares, que con sus rentas acrecen los fondos del Instituto. Están arrendadas tambien las accesorias exteriores.

Adornan las paredes de la escalera interior cuadros y dibujos: la escalera conduce á corredores de los varios departamentos que tiene el edificio.

INSTITUTO COOPER.

D. Andrés y yo nos dirigimos á la Biblioteca: á la entrada nos dieron á cada uno una especie de moneda de cobre que sirve para pedir los libros, quedando en prenda en poder de quien da el libro y teniéndose que recogerla para poder salir. Esta sencilla operacion ha sido eficaz para evitar la pérdida de libros en un lugar á que asisten anualmente sobre seiscientos mil lectores.

El salon de la Biblioteca que estamos viendo tiene sobre cuarenta varas de largo por veinticinco de ancho. Está inundado de luz por rasgadas ventanas abiertas casi desde el techo, en airosos intercolumnios de la parte exterior.

Forman valla de uno y otro lado á las cinco hileras de mesas colocadas en el centro, sendos atriles en que están puestos en órden los periódicos en sus varillas y con sus candados.

Allí se lee de pié y se renueva frecuentemente la concurrencia, sin interrumpir á los otros lectores.

Vense en los atriles periódicos de todas las partes del mundo. Yo, aunque busqué, no encontré periódicos mexicanos.