La lectura no se hace privadamente: una niña lee, las demás atienden; pero tiene que continuar la que señala indistintamente la profesora: la lectura se aprende á la vez que la escritura.
En la distribucion de labores hay señalados intervalos de descanso para que las niñas jueguen. La continuidad de nuestras tareas en la escuela, parece á estos preceptores lo más dañoso á la enseñanza.
Habia olvidado contar á mis lectores que entre las bondades de que soy deudor á M. William Collem Bryant, una, y de las más señaladas, fué darme una recomendacion, en los términos más lisonjeros, para sus amigos, diciéndoles que deseaba yo ver algo de Nueva-York, y que me dispensaran las atenciones á que persona tan distinguida me creia acreedor.
La carta ha sido mi varita de virtud y mi llave mágica; con ella he penetrado por todas partes, adquiriendo una instruccion que, de otro modo, me habria sido en extremo difícil.
FIN DEL TOMO SEGUNDO