Siguiendo su giro,

Hasta que á sus brazos

Se entrega rendido,

Y muere besando

Su seno infinito.

Fidel.

Rockway es un pueblecito en miniatura: se ve la lucha de muelles, hoteles y casas de campo, entre el arenal, las arboledas y las rocas; los muelles tienden sus brazos desde la playa; las ventanas y miradores sonríen al viajero. Por entre los árboles asoman las casas y sobresalen sus techos de las copas de los más elevados, blanqueando con alegría entre la verdura.

Tiene el pueblo soberbios restaurants y buenas cantinas, mostradores con soda, juegos de bolos, museo y baños.

En una ceja de tierra, y pronta para partir á Long-Island, esperaba la locomotora, bufando impaciente por partir.

Nosotros paramos en el hotel más afamado, que aloja personas distinguidas durante la estacion de los baños. En el extensísimo corredor que ve al mar, se suelen dar bailes magníficos.