Robándonos la luz del claro sol;

El ave busca su pajizo nido

Entonando tristísima cancion,

Y al tranquilo redil tímido corre

El ganado seguido del pastor."

"—Nada temas, aguárdate un instante,

Que la tormenta pasará veloz:

Verás cual ántes azulado el cielo,

Cual ántes bella mirarás la flor."

Pero el niño lloraba y le decia: