El rocío sus lágrimas derrama,
Y nadie habrá que enternecido vierta
Al contemplar mis penas una lágrima.
Es mi vida cual hoja del otoño
Que á la luna miramos en la rama
Un momento lucir, y que marchita
Perece por el cierzo arrebatada;
Pero el árbol lamenta su infortunio,
Suspira triste al recordarlo el aura,
Y nadie habrá que suspirando triste