Las renombradas manufacturas de New-Haven consisten en maquinaria, quincallería, relojes, armas de fuego, carruajes, órganos, pianos, joyería, objetos de cautchouc, etc., etc. La poblacion de la ciudad es de más de 60,000 almas.
New-Haven se percibe blanqueando como dentro de un bosque de olmos, y son estos árboles tan pomposos y magníficos, que muchos le llaman la Ciudad de los Olmos. La mayor parte de ellos fueron plantados á fines del siglo pasado, por James Hillhouse.
La educacion pública es objeto de preferente atencion en New-Haven: el colegio de Yale es considerado como uno de los primeros de América.
Fué fundado el colegio en 1700, y trasladado en 1717 de Saybrock-Point á New-Haven. En 1875 contaba 86 profesores y 1,051 estudiantes. Además de su departamento académico tiene escuela de medicina, de leyes, de teología, de ciencias y de bellas artes.
Los edificios más notables son la Biblioteca, que tiene 90,000 volúmenes, y el Art building (edificio del arte), que posee una numerosa y escogida coleccion de pinturas antiguas y modernas.
HARTFORD.
Grande y general reputacion de hermosura tiene Hartford, ciudad situada en la cabecera de la navegacion de chalupas del rio de Conneticut, á cincuenta millas de Long-Island. Comprende la ciudad un espacio de más de tres leguas cuadradas; tiene de largo más de una legua y de ancho más de legua y media.
Atraviesa á la ciudad el rio por once puentes, de los cuales uno, atrevidísimo, de mil piés de largo, une la ciudad propiamente dicha, con su parte oriental.
La ciudad fué fundada por los holandeses en 1638, y el lugar de los primeros edificios ubicados en la confluencia del rio, se conoce hasta la fecha con el nombre de Paso de los Holandeses.
Los negocios que alimentan á Hartford son muy extensos, no solamente por sus manufacturas, sino por sus seguros de incendios y de vida, cuyos capitales ascendian en 1874 á 135 millones de pesos.