Que se escurre, que se ofusca,
Bien al borde de los lagos,
Ya entre las ramas profusas
De los sauces, ya en las rocas
Que parece se derrumban
En los extendidos prados
Y al borde de las lagunas.
¡Cómo el murmullo del habla
Con el susurrar se aduna!
¡Cómo las fuentes perdidas