¡Oh! no, vivir es gozar,

Y son bellos, alma mia,

Los cánticos de la orgía

Cuando gime airado el mar.

Dulce me será espirar

Del contento en el exceso,

Contemplando tu embeleso

Y exhalando enloquecido

El alma, no en un gemido,

Sino en la llama de un beso.