Por allá ruedan los gordos:
El negro pega unos saltos
Cual sus abuelos los monos,
Y el que no resulta herido,
Es que está al perder un ojo.
¡Qué comer! sagrado cielo!
O pedernales refritos
Con ensalada de abrojos.
Eran pedazos de oreja
Por allá ruedan los gordos:
El negro pega unos saltos
Cual sus abuelos los monos,
Y el que no resulta herido,
Es que está al perder un ojo.
¡Qué comer! sagrado cielo!
O pedernales refritos
Con ensalada de abrojos.
Eran pedazos de oreja