Como se besan dos monstruos.

La luz alumbró en el coche

Horrores, del mundo asombro:

Por aquí gorros ajados,

Por allí pálidos rostros;

Los flacos cual para-rayos,

Casi desnudos los gordos;

Y ligas, guantes, tirantes,

Como de un guiso en el bodrio,

En lagos de mantequilla