Porque tus ojos

Crees que la afean:

Pues no lo creas;

Que parecen tus pupilas,

Húmedas, verdes é inquietas,

Tempranas hojas de almendro,

Que al soplo del aire tiemblan.

Es tu boca de rubíes

Purpúrea granada abierta,

Que en el estío convida