Llevadme, por piedad, adonde el vértigo
Con la razón me arranque la memoria...
¡Por piedad!... ¡Tengo miedo de quedarme
Con mi dolor á solas!
LIII
Volverán las oscuras golondrinas
En tu balcón sus nidos á colgar,
Y otra vez con el ala á sus cristales
Jugando llamarán;
Pero aquellas que el vuelo refrenaban