Americanismo, para nosotros, es evolución: evolución de lo hispano. No se marcha a saltos en la sociedad ni en la historia. En eso ocurre como en la naturaleza. Podrán injertarse al tronco propio ramas exóticas; pero el tronco ha de ser propio.


Sabemos que el hombre se ofende al oír que desciende del mono. ¡Lo que habría que ver es lo que dice el mono hecho «editor responsable» de las infamias del hombre!


Cuba, para el extranjero, es un poco de azúcar, que se deslíe, y un pedazo de tabaco, que se esfuma.


Los Estados Unidos dan su sangre a Europa, mientras le beben la suya a Santo Domingo. Son humanitarios «al por mayor», pero no «al menudeo».


Los pueblos chicos no debían tener ideales grandes.

FIN DE LAS FRASES