INDUSTRIAS y PRODUCTOS

La riqueza de Bolivia se debe principalmente a sus minerales, y hay indicaciones de una actividad que aumenta con la explotación de estos recursos, a causa de la demanda extranjera, que se acrecienta constantemente.

Casi todos los minerales conocidos están bien distribuídos y son muy abundantes en Bolivia. Se hallan en las montañas grandes vetas de mena de los metales preciosos y, aunque se explotan en considerable escala, sin embargo, por falta de obreros, de capital y de medios de transporte, no se han desarrollado debidamente, y en numerosos casos quedan intactos. Las minas de plata, estaño, cobre y bismuto son de las más ricas del mundo. Por mucho tiempo Bolivia ocupó el tercer lugar entre todos los países en cuanto a plata, y se encuentra ésta casi en todas partes de la república.

De 1540 a 1750 las minas de oro de Bolivia produjeron $2,100,000,000. La producción actual puede calcularse en $349,200.

Bolivia suministra la cuarta parte de la producción mundial de estaño. Recientemente se ha vendido a 1,000 bolivianos la tonelada. El precio susodicho no es constante, pero, afortunadamente, durante estos últimos años nunca ha sido menos de 750 bolivianos, precio que asegura a las minas una buena ganancia, a pesar de las dificultades de transportación.

La Unión Panamericana

Indio con su carga de tierra metalífera, sacada de una antigua mina española. De esa tierra se aprovecha sólo el 60 por ciento de metal, tan rudimentario es el proceso que se emplea para extraerlo.

El uso extenso del estaño es de buen augurio para el progreso de Bolivia, siendo esta república la única región del hemisferio occidental donde se encuentra dicho metal en cantidades considerables. La mina más productiva del país es La Salvadora, que produce de 600 a 900 toneladas al mes. Las vetas se encuentran siempre a una altitud de 11,000 a 16,000 pies.