Por su organización y administración las universidades de Santa Fe, La Plata, Buenos Aires, Córdoba y Tucumán son, en general, parecidas. Todas son nacionales; tienen la misma forma general de gobierno; los mismos requisitos de ingreso; los mismos cursos en el mismo número de facultades; e igual poder para conferir iguales grados. A la vez cada una de ellas es autónoma, tiene distintos rasgos e históricamente difiere mucho de las demás.

(1) De la universidad de Santa Fe se puede decir que aun se halla en estado incipiente, habiendo sido fundada en 1890 como universidad provincial, con una sola facultad: la de derecho. Después de algunos años fué nacionalizada, pero sólo con respecto al curso de derecho. En 1911 se la añadieron las facultades de farmacia y de medicina, pero sostenidas por la provincia. Se espera que, con el tiempo, las acepte también el gobierno federal y que complete la organización nacional de la universidad, creando otras facultades. Santa Fe, a doce horas de distancia de Buenos Aires por ferrocarril, es la capital de la rica y populosa provincia de su nombre, y tiene todas las condiciones para llegar a ser un centro de cultura.

(2) La universidad de La Plata es de un tipo definidamente moderno. Tiene facultades de derecho, letras, pedagogía, ciencias y agricultura. El colegio nacional de La Plata, escuela de segunda enseñanza con departamentos separados para niños y niñas, forma parte integrante de la universidad y sirve de escuela preparatoria especial, si bien los alumnos de otras escuelas, públicas o particulares, pueden ingresar en la universidad. El departamento preparatorio sirve también de escuela modelo y práctica para la facultad de pedagogía y está tan admirablemente equipado y administrado que los alumnos que de él pasan a la universidad están en situación más ventajosa que los demás. En conexión con este departamento hay dormitorios para alumnos internos.

Forman parte de la universidad la importante estación astronómica y meteorológica y la escuela de agricultura, con edificios espaciosos y 90 hectáreas de terreno para trabajos experimentales.

El famoso museo de La Plata, que pertenece a esta universidad, se compone de una extensa colección arqueológica, geológica, biológica y de antigüedades coloniales, pinturas y raros libros y manuscritos.

(3) En tanto que las universidades de Santa Fe, La Plata y Córdoba fueron nacionalizadas por la ley, la universidad de Buenos Aires ha gozado de las prerrogativas de nacional desde su fundación. Su origen arranca de los últimos decenios de la época colonial, pero sólo en 1821 fué definitivamente organizada e inaugurada. Desde entonces su crecimiento ha sostenido relación con el de la república, y a la par que ha retenido en su administración muchos de los ideales y métodos de aquella remota época ha modificado sus cursos y ensanchado su esfera conforme a los adelantos modernos.

La mayor facultad de la universidad es la de medicina, que abarca la mitad de la matrícula total de 5,000 estudiantes. Síguenla las de derecho y de ingeniería con unos 1,000 alumnos cada una.

La escuela de medicina cuenta con una instalación completa y moderna. El edificio abarca una manzana entera, y el hospital de la universidad, situado enfrente, ocupa también igual extensión de terreno. Los laboratorios, las aulas, la biblioteca y demás instalaciones de la escuela son admirables. El curso de estudios, que comprende siete años, es amplísimo y riguroso.

(4) Así como la universidad de Santa Fe puede calificarse de incipiente, la de La Plata, de moderna, y la de Buenos Aires, de nacional, así la cuarta de las universidades argentinas, la de Córdoba, puede llamarse tradicional. La de Buenos Aires se fundó casi simultáneamente con el establecimiento de la independencia. La universidad de Córdoba data del primer siglo de la vida colonial. Fundada en 1614 por el obispo de la diócesis, tiene la distinción de ser la primera universidad de América fundada por un sudamericano: el obispo Trejo y Sanabria, nacido en el Paraguay y educado en la universidad de San Marcos en Lima, que disputa con la de San Pablo en Méjico el honor de ser la primera de la América en cuanto a su antigüedad. El obispo Trejo y Sanabria concibió la idea de crear un centro de estudios superiores y a este fin escogió la ciudad de Córdoba, como la más conveniente y centralmente situada para las posesiones españolas del sur que hoy forman las repúblicas de Argentina, Chile, el Paraguay y el Uruguay.

Córdoba se alza en la unión del antiguo camino que conducía de Buenos Aires, por el paso más fácil de los Andes, a la excelente bahía de Caldera en Chile, y del sendero que se dirigía al sur de las altiplanicies de Bolivia. Su clima es famoso por lo salubre y delicioso. Los inviernos son apenas fríos y los veranos nunca excesivamente calurosos; la lluvia es muy poca, tan escasa que es necesario el riego para cultivar la tierra con éxito. Las sierras de Córdoba, al oeste, no distan mucho de la ciudad.