Panorama de la ciudad de Quito, la capital del Ecuador, situada entre las nevadas cumbres de los Andes, a 9,350 pies sobre el nivel del mar.

El Ecuador es aproximadamente del tamaño del estado de Tejas. Las dos cordilleras paralelas de los Andes atraviesan el país de norte a sur. Algunos de los picos de la cordillera ecuatoriana figuran entre los más altos del continente, siendo así el Chimborazo, que llega a una altura de 20,498 pies, y el Cotopaxi, que se eleva hasta cerca de 20,000 pies sobre el nivel del mar. Entre las cordilleras andinas se halla la extensa región de las mesetas.

Debido a las diferentes alturas del país, el clima, al par que su suelo y sus productos, son muy variados. Las diferentes regiones pueden dividirse en cuatro zonas: las tierras calientes o bajas; las tierras templadas; las tierras frías, o sea la meseta fértil de Quito; y las tierras nevadas, que comprenden los Andes coronados de nieve.

En las tierras bajas se cultivan cacao, caña de azúcar, tabaco, café, algodón, banana y otras frutas tropicales, en tanto que en las mesetas se cultivan con éxito el trigo y otros cereales, así como las patatas. Además del caucho, sus extensos bosques contienen varias clases de árboles útiles, entre los cuales debe citarse la tagua,[2] de la cual se saca el producto comercial conocido como marfil vegetal y la jipijapa, fibra extraída de la Carludovia palmata y de la cual se hacen los sombreros llamados "de Panamá." Entre otros árboles valiosos puede citarse la quina, de cuya corteza se extrae la quinina.

Footnote 2:[ (return) ] Véase la figura en el CAPÍTULO III.

Underwood & Underwood
Antigua calzada que pasa por la ciudad de Quito.

En la república ecuatoriana se encuentran yacimientos de oro, plata, hierro, cobre, carbón de piedra, azufre y petróleo; pero la falta de medios adecuados de transporte ha retardado mucho el desarrollo de la industria minera.

A principios del siglo dieciséis, Francisco Pizarro conquistó el gran imperio o confederación de los incas del Perú y ejecutó a su rey Atahualpa. Poco después envió a su teniente Sebastián de Benalcázar hacia el norte para que conquistara el reino de Quito, habitado por los "caras," pueblo indio que tenía instituciones sociales y políticas semejantes a las de los incas. Los españoles tomaron posesión del país con relativa facilidad, y el seis de diciembre de 1534 Benalcázar entró en la capital de Quito. Gonzalo Pizarro fué nombrado gobernador de la provincia, y entonces los españoles siguieron su política de costumbre, que consistía en distribuirse los terrenos.

En 1542, cuando se estableció el virreinato del Perú, el territorio de que hoy está formada la república del Ecuador constituyó parte de él. En 1717, al establecerse el virreinato de la Nueva Granada, con Bogotá como capital, el territorio fué anexado a ese virreinato.