[85] Estos eran los caballos que llamaban niseos. Véase el libro VII, párrafo 40.
[86] Algo de esto había predicho Jeremías en el cap. 41. Jenofonte, a quien se tiene comúnmente por más exacto que Heródoto, desfigura mucho el hecho, sin hacer mención de la citada laguna.
[87] Ganó Ciro a Babilonia en 3424.
[88] Le corresponden 12 cuartillos de materia líquida, pero se usaba igualmente para cosas sólidas.
[89] El medimno o medio contiene siete celemines; el quénice dos sextarios, y el sextario cosa de un cuartillo.
[90] Véase la defensa cabal de Heródoto, a quien contradijo después Teofrasto, en los autores citados por Wesselingio. Del contexto se deduce que Heródoto estuvo en Babilonia.
[91] Esta opinión de Heródoto es conforme a las ideas asiáticas; pero no a las de aquellos pueblos que miraban al matrimonio como un contrato, tanto más digno de una prudente elección, cuanto más interesante a la sociedad.
[92] Máximo Tirio refiere esto mismo, pero dice que son hierbas olorosas las que echan en el fuego. Oratione XXVI, cap. 6.
[93] La descripción del río no conviene a ningún otro sino al Volga, por donde consta ser falso que nazca en los matienos, como notó Estrabón.
[94] Muchos en la antigüedad creyeron que el mar Caspio comunicaba con otro mar, y varios modernos creen que comunicaba un tiempo con el Ponto Euxino. Tiene 250 leguas de largo y 100 de ancho.