[343] No se halla país ninguno montuoso hasta los montes rifeos o urálicos que ciñen la Siberia. En cuanto a les argipeos, no distarían del país donde al presente está Oremburgo.
[344] Se coloca a los egípodas en los montes rifeos en 55 grados longitud y 81 u 82 de longitud; los isedones en los 52 grados de latitud y 90 de longitud ocupan el país de Tobolsk. Hasta ahora no se ha conocido pueblo alguno bajo el mismo polo, único a quien correspondiera una noche de seis meses.
[345] Entrambos pueblos, por más fabulosos que sean, se les coloca en el grado 90 de longitud; a los grifos en el 55 de latitud; y a los arismaspos en el 52.
[346] Estaban en las costas del Ponto Euxino, cerca del Bósforo cimerio. Heródoto habla con más juicio que Aulo Gelio y Macrobio, que creían a todo mar incapaz de helarse.
[347] Lib. IV, v. 86.
[348] No dejó Bayer, el geógrafo de Escitia, de dar lugar fijo en su mapa a esas plumas, haciéndolas volar más allá de Nóvgorod. Para expresar los copos de nieve, más propia que la metáfora de las plumas, parece la de lana. David ha dicho: Dat nivem sicut lanam, y Virgilio en sus Geórgicas:
Tenuia nec lanæ per cœlum vellera ferri.
[349] No parece que estos hiperbóreos fuesen una nación formada como algunos han creído, sino colonos griegos del Ponto, más allá del monte Boras en Peonia, ultra o hiper Boream; de otro modo no comprendiéramos cómo hubieran hallado espigas en un país helado, ni menos hacerlas pasar a Delos. El uso de ofrecer las primicias, transportado de Fenicia por Cadmo, estaba muy en boga entre los griegos, de quienes podían derivarlo los del Ponto.
[350] Algunos llaman a Arge Ecaerge, y creen que estaba con su compañera Opis en el mismo sepulcro que las dos vírgenes anteriores.
[351] Si Olén, como dice Suidas, fue inventor del verso épico, será preciso hacerle muy anterior a la guerra troyana, cuando ya parece que aquel verso era común en boca de muchos cantores.