[382] No miraban, a lo que veo, los soberanos de Escitia por cosa indigna el dar muerte por su mano a los reos, como lo practicaron algunas veces a su ejemplo los zares de Rusia y entre ellos el mismo Pedro el Grande. Además, Saulio podía ser movido contra su hermano Anacarsis, menos por el celo de las costumbres patrias que por envidia contra un príncipe tan ilustrado, enviado por su padre a Grecia para instruirse.

[383] Disputan largamente los críticos sobre la lengua y literatura céltica. Leibniz distingue dos lenguas primogénitas y como matrices nacidas de la confusión de Babel, jaféticas y arameas, las que no falta quien las quiera dos dialectos y nada más de la lengua común, que antes de la dispersión hablaban los Noáquidas. Sin hablar de la aramea, usada entre los hijos de Cam y de Sem, la lengua jafética fue común a los celtas y sus descendientes esparcidos por el Asia menor y la septentrional y por la Europa entera, la que se pretende que sea la gomeriana, que se habla al presente en el condado de Gales. Divididos los celtas en tantas y tan distintas naciones, multiplicáronse los dialectos de la gomeriana, de la cual proceden la persa, la arábiga, la griega, la latina y la escítica con sus ramificaciones de eslavona, polaca, sajona, sueca, etc. En cuanto a los escitas, parece que no aprendieron el uso de las letras antes de su expedición al Asia.

[384] Este era el nombre de la ciudad que al presente se llama Okzahoro en la Besarabia.

[385] En varias naciones era uso común pasar revista antes de una batalla, haciendo que cada soldado dejase una flecha en un cesto, y que llenos y sellados los cestos se guardasen para otra revista después de la batalla, mandando que cada soldado sacase de ellos su flecha para que así el número residuo de flechas indicase el de la gente perdida. No da, sin embargo, lugar a mucha exactitud la conjetura del caldero de los escitas, aunque su manera de vivir, la extensión del país y la feracidad del terreno, todo persuade que debía ser muy numerosa aquella nación.

[386] Al salir el rey a campaña, todo persa de edad para las armas debía acompañarle.

[387] Aunque consta de los antiguos que había en la entrada del Ponto un célebre templo de Zeus Urio, desde el cual se extendía la vista hasta las Cianeas, dos peñascos llamados al presente Pavonatas, situados en el Bósforo de la Calcedonia, hoy estrecho de Constantinopla, la inutilidad de esta navegación de Darío solo con objeto de gozar de una perspectiva, hace a muchos dudoso el sentido, vertiendo «sobre la cubierta de la nave».

[388] La Propóntide es el mar de Mármara; el Helesponto el estrecho de Galípoli, donde se hallan en el paraje más angosto los Dardanelos.

[389] Este río de Capadocia se llama al presente Pormon, y Temiscira en el Ponto de Galacia se llama Sirio. Los sindos se cree estarían en la pequeña Tartaria, cerca de Colotmacorca o de Taman.

[390] Mar de Zabache.

[391] Otros le llaman Ténaros: se cree que es el mismo que el Tunza.