[442] Este país, situado en lo más remoto de la Marmárica, debía caer en Sahara, donde al presente se halla Augela. Parece que serían los nasamones una nación de bandoleros que discurrían por toda la Libia, pues se los hallaba en Etiopía, en la Marmárica, en la Sírtica, y aun en las costas del Océano Atlántico.
[443] Plinio desentraña el sentido de esta fábula, diciendo que los nasamones y no el Noto ni la falta de agua casi acabaron con los psilos, de quienes aun en su tiempo quedaban algunos.
[444] Parece, según Heródoto, que estos pueblos se extendían desde la Cirenaica hacia poniente por encima de la Sírtica, la Numidia y la África propia, y quizá por el desierto llegaban hasta el Níger.
[445] Ocupaban las costas de las dos Sirtes en el estado de Trípoli, y este penacho de cabellos en sus cabezas rapadas lo usan aún en el día los argelinos. Su río Cínipe se llama hoy el Macer.
[446] No han podido hasta aquí decidir los modernos si era el loto una hierba o un árbol, si era su fruto del tamaño de una haba, o como la baca de arrayán. El loto de nuestro autor parece ser el seedra, especie de azufaifo común en Sahara, cuyos frutos son más jugosos que los del nuestro.
[447] O Fila; parece ser la Quersoneso de Diodoro de Sicilia, muy abundante en dátiles y en buenos pastos. El río Tritón se llama añora Capsa, y la laguna de Capsa la Tritónida.
[448] La ciudad de los auseos sería la antigua Auza o Auzate, fundada por Itobal, rey de Tiro. Parece que estas naciones de Túnez eran una mezcla de libios y de fenicios.
[449] El autor en su geografía, poco conocida, reparte la Libia en tres regiones: la marítima, la interior y la desierta. Esta parte del África es al presente conocida bajo dos nombres, el de Berbería, y el de Sahara o Desierto, comprendiendo la primera los estados de Barca, Trípoli, Túnez, Argel y Marruecos, y empezando el Sahara por oriente desde Egipto y la Nubia, dilatándose por espacio de 800 leguas, no hasta el extremo de Gibraltar, como dice el autor, sino hasta el Océano occidental, cuyas costas tienen 330 leguas, entre el reino de Sur al norte y la Nigricia al mediodía.
[450] África sin duda abunda de sal en varios distritos de Berbería, y en Túnez y Argel especialmente se hallan muchos shibkak, lagunas salobres, secas en el verano; pero no se ven en ella tantas colinas de sal ni en las costas, ni en Berbería, y mucho menos en el Sahara.
[451] Es preciso que estos trogloditas o habitantes de cavernas, vecinos a los garamantes, sean otros que los trogloditas situados en las costas del mar Rojo. La lengua inarticulada que se les atribuye es una mera fábula que tienen común con los samoyedos, groelandios y hotentotes.