[381] Alguna consideración merece con todo el que las tropas opuestas a los lacedemonios eran bárbaras y persas, mientras que las que resistían a los atenienses eran griegas y tebanas.

[382] Alude en esto al uso militar de los antiguos, quienes formados en sus filas solían sentarse poniendo sus escudos delante y cubriéndose con ellos.

[383] Parece que esto sucedió al principio de la guerra del Peloponeso, antes que los lacedemonios fortificasen a Decelia.

[384] Esta segunda narración parece más verosímil, dando lugar al genio poético y creador de los griegos para fingir la áncora de hierro con cadena de bronce.

[385] Se cree que estas palabras ireas, o sacerdotes, debe corregirse irenas, u oficiales lacedemonios, o bien ippeas, caballeros.

[386] Apolonia, ahora Piergo en Albania.

[387] El río, según unos, se llamaba Avo, ahora Polina; según otros, Piergo. Orico es Orco al presente.

[388] Si se leyera, con una pequeña variación del original, yendo por la Grecia, sería más coherente este pasaje, sin acudir a otra expedición de este adivino contra su patria.

[389] Este nombre, que equivale al de veneradas, se daba a las diosas Deméter y Perséfone.

[390] No tuvo este prodigio por autor a otro dios ni diosa que al mismo astuto y político Leotíquidas, como lo han declarado después Diodoro Sículo y Polieno.