3) Hijo de Príamo; mata á Leuco, [IV, 489]; es muerto por Agamenón, [XI, 109].

Antífono (Ἀντίφονος): Hijo de Príamo, [XXIV, 250].

Antíloco (Ἀντίλοχος): Caudillo griego, hijo de Néstor. Mata á Equépolo, [IV, 457 á 462]; á Midón, auriga de Pilémenes, [V, 580 á 589]; á Ablero, [VI, 32]; y al auriga de Asio, [XIII, 396 á 401]; cubre con su escudo á Hipsenor, herido, hasta que dos compañeros se llevan á éste, [XIII, 418 á 423]; acude á defender á Idomeneo, [XIII, 479 á 487]; mata á Falces y á Mérmero, [XIV, 513]; por excitación de Menelao, penetra por entre los enemigos, mata á Melanipo y huye ante Héctor, [XV, 568 á 591]; mata á Atimnio, [XVI, 317 á 320]; combate aparte de los demás, junto con Trasimedes, [XVII, 378 á 383]; recibe de Menelao el encargo de participar á Aquiles la muerte de Patroclo; parte, y los suyos le echan muy de menos, [XVII, 684 á 704]; da la noticia al héroe, cuyas manos toma en las suyas, temiendo que quiera matarse, [XVIII, 2 á 34]; en los juegos fúnebres en honor de Patroclo, toma parte en la carrera de carros, [XXIII, 301 á 306], [354], [402 á 441], [514 á 527], [541 á 613]; y con Ulises en la carrera á pie, [XXIII, 755 á 797].

Antímaco (Ἀντίμαχος): Troyano. Por haber recibido oro de Paris, aconsejaba á sus conciudadanos que no devolviesen la argiva Helena y que mataran á Menelao cuando fué con Ulises á reclamarla, [XI, 123 á 125], [138 á 141]; sus dos hijos mueren á manos de Agamenón, [XI, 143 á 147].

Antrón (Ἀντρών): Ciudad de Tesalia, [II, 697].

Apeso (Ἀπαισός): Ciudad de la Misia, [II, 828].—También se la llama Peso, [V, 612].

Apisaón (Ἀπισάων):

1) Teucro, hijo de Fausio, muerto por Eurípilo, [XI, 578].

2) Teucro, hijo de Hipaso, muerto por Eneas, [XVII, 348].

Apolo (Ἀπόλλων): Dios, hijo de Júpiter y de Latona. Es el que promueve la contienda de Aquiles y Agamenón, [I, 9]. Accediendo á los ruegos de Crises, desciende del Olimpo, dispara el arco y suscita en el ejército una maligna peste, [I, 35 á 52]; los griegos le ofrecen hecatombes en el campamento y en Crisa y le cantan un peán que el dios escucha complacido, [I, 315], [443], [472 á 474]; tañe la cítara en el banquete de los dioses, [I, 603]; había criado en Perea las yeguas de Admeto, [II, 766]; había dado á Pándaro el arco con que este guerrero combatía, [II, 827]; anima á los teucros, recordándoles que Aquiles no interviene en el combate, [IV, 507 á 514]; recibe en sus brazos á Eneas cuando Venus, que sacaba de la batalla á su hijo, es herida por Diomedes, [V, 344]; increpa á Diomedes, obliga á este héroe á retirarse y arrebata á Eneas, dejando en su lugar un simulacro, [V, 433 á 453]; de acuerdo con Minerva, decide suspender la batalla para que se efectúe el combate singular de Héctor y Ayax, [VII, 20 á 43]; despierta á Hipocoonte después de la muerte de Reso por Diomedes, que hizo con Ulises una excursión nocturna al campamento teucro, [X, 515 á 519]; terminada la guerra de Troya, destruye, junto con Neptuno, la muralla de los aqueos, [XII, 17 á 34]; es enviado por Júpiter para que espante, agitando la égida, á los argivos, y reanime á Héctor, [XV, 220 á 262]; acompaña á Héctor en el combate, [XV, 307 á 311]; oyendo la súplica de Glauco, que quiere defender el cadáver de Sarpedón, le cura la herida y le infunde valor, [XVI, 513 á 529]; desde una de las torres de Troya, rechaza é increpa á Patroclo, [XVI, 700 á 711]; toma la figura de Asio para exhortar á Héctor, [XVI, 715 á 725]; sale al encuentro de Patroclo, le quita el casco y le da un golpe en la espalda, [XVI, 788 á 793]; acompaña á Héctor en varias ocasiones, [canto XVII]; toma la figura de Licoón é incita á Eneas á que pelee contra Aquiles, [XX, 79 á 109]; arrebata á Héctor, cuando este héroe va á ser vencido por Aquiles, [XX, 443 á 450]; en el combate de los dioses, niégase á luchar con Neptuno, que le recuerda lo que les ocurrió mientras ambos sirvieron á Laomedonte, [XXI, 435 á 466]; luego, entra en Ilión para defenderla, [XXI, 515 á 517]; tomando la figura de Agenor, huye delante de Aquiles para apartarle de la ciudad, [XXI, 596 á 604]; desampara á Héctor, [XXII, 213]; en los juegos fúnebres en honor de Patroclo, hace caer el látigo de las manos de Diomedes mientras éste guía el carro, [XXIII, 383]; reprende á los dioses porque no salvan el cadáver de Héctor [XXIV, 32 á 54]; Hécuba compara el cadáver de Héctor al de aquel á quien Apolo mata con sus suaves flechas, por atribuirse á este dios las muertes súbitas, [XXIV, 757 á 759].