—Non debe homne alongar el bien, pues lo piensa porque non le estorbe la voluntat—

—Feo es ayunar con la boca sola et pecar con todo el cuerpo—

—Ante se deben escoger los amigos, que homne mucho fíe nin se aventure por ellos—

—Del que te alaba más de cuanto es verdad, non te asegures de te denostar más de cuanto es verdat—

TERCERA PARTE DEL LIBRO
DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO

Excusación de Patronio al Conde Lucanor.[51]

[51] Por primera vez se hace aquí separación de las partes segunda y tercera, siguiendo la indicación exactísima de D.ª María Goyri en la Romania, t. XXIX, 1896, pág. 601; hasta ahora se consideró siempre dividido el Conde Lucanor en cuatro partes.

Señor conde Lucanor—dijo Patronio—después que el otro libro fué acabado, porque entendí que lo queríades vos, comencé a fablar en este libro más abreviado et más oscuro que en el otro. Et como quier que en esto que vos he dicho en este libro hay menos palabras que en el otro, sabet que non es menos el aprovechamiento et el entendimiento deste que del otro, ante es muy mayor para quien lo estudiare et lo entendiere; ca en el otro hay tantos enjiemplos que tengo que debedes tener por asaz, paréceme que faríades mesura si me dejásedes folgar daqui adelante.

—Patronio, dijo el conde Lucanor, vos sabedes que naturalmente de tres cosas nunca los homes se pueden tener por pagados et siempre querrían más dellas: la una es saber, la otra es honra et preciamiento, la otra es abastamiento para en su vida. Et porque el saber es tan buena cosa, tengo que non me debedes culpar por querer ende haber yo la mayor parte que pudiere, et porque sé que de ninguno non lo puedo mejor saber que de vos, creed que en cuanto viva, nunca dejaré de vos afincar que me amostredes lo más que yo pudiere aprender de lo que vos sabedes.

—Señor Conde Lucanor—dijo Patronio—pues veo que tan buena razón et tan buena entención vos mueve a esto, dígovos que tengo por razón de trabajar aún más, et decirvos he lo que entendiere de lo que aun fasta aquí non vos dije, que aquel que lo ha de oir es tan boto que lo non puede entender sin lo oir muchas veces e paresce que ha sabor de fenchir el libro non sabiendo qué poner en él. Et lo que daquí adelante vos he a decir, comienza así: