E entre los otros buhos, había y uno que era muy viejo et había pasado por muchas cosas, et desque vió este fecho del cuervo, entendió el engaño con que el cuervo andaba, et fuese paral mayoral de los buhos et dijol: quél fuese cierto que aquel cuervo non viniera a ellos sinón para su daño et por saber sus faciendas, et que lo echasen de su compaña. Mas este buho non fué creido de los otros buhos: et desque vió que lo non querían creer, partiose dellos et fué buscar tierra do los cuervos non lo pudiesen fallar.

Et los otros buhos pensaron bien del cuervo. Et desque las péñolas le fueron egualadas, dijo a los buhos que, pues podía volar, que iría saber do estaban los cuervos et que vernía desírselo porque pudiesen ayuntarse et ir a los estroir todos. E a los buhos plogo mucho desto.

Et desque el cuervo fué con los otros cuervos, ayuntáronse muchos dellos, et sabiendo toda la facienda de los buhos fueron a ellos de día cuando ellos non vuelan et estaban segurados et sin recelo, et mataron et destruyeron dellos tantos por que fincaron vencedores los cuervos de toda su guerra.

Et todo este mal vino a los buhos, porque fiaron en el cuervo que naturalmente era su enemigo.

Et vos, señor conde Lucanor, pues sabedes que este homne que a vos vino es muy adebdado con aquel vuestro enemigo et naturalmente él et todo su linaje son vuestros enemigos, conséjovos yo que en ninguna manera non lo trayades en vuestra compaña, ca cierto sed que non vino a vos, sinón por vos engañar et por vos facer algún daño. Pero si él vos quisiere servir seyendo alongado de vos, de guisa que vos non pueda empescer, nin saber nada de vuestra facienda, et de fecho ficiere tanto mal et tales mancellamientos a aquel vuestro enemigo con quien él ha algunos debdos, que veades vos que non le finca logar para se poder nunca avenir con él, estonce podredes vos fiar en él, pero siempre fiat en él tanto de que vos non pueda venir daño.

E el conde tovo esto por buen consejo, et fízolo asi et fallose dello muy bien.

Et porque don Johán entendió que este ejiemplo era muy bueno, fízolo escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:

Al que tu enemigo suel seer

Nunca quieras en él mucho creer[25].

[25] Está este cuento en el Pantchatantra y en el Calila, pág. 154, muy amplificado. Ve en él Knust alusión a sucesos del tiempo, de los que fué actor D. Juan Manuel.