Et él dijol: que aquellas dos cornejas, habían puesto de casar el fijo de la una con la fija de la otra; et que aquella corneja que comenzara a fablar primero, que decía a la otra, que pues tanto había que era puesto aquel casamiento, que era bien que los casasen. Et la otra corneja dijol, que verdat era que fuera puesto, mas que agora ella era más rica que la otra, et que loado a Dios, que después que este rey regnara, que eran yermas todas las aldeas de aquel valle, et que fallaba ella en las casas yermas muchas culuebras et lagartos, et sapos et otras tales cosas que se crían en los lugares yermos, porque había muy mejor de comer que solía, et por ende que non era estonce el casamiento egual. Et cuando la otra corneja esto oyó, comenzó a reir et respondiol: que dicía poco seso si por esta razón quería alongar el casamiento, que sol que Dios diese vida a este rey, que muy aina sería ella más rica que ella, ca muy aina sería yermo aquel otro valle do ella moraba en que había diez tantas aldeas que en el suyo, et que por esto non había porque alongar el casamiento et por esto otorgaron amas las cornejas de ayuntar luego el casamiento.

E cuando el rey mozo esto oyó, pesol ende mucho, et comenzó a cuidar como era su mengua en yermar así lo suyo. Et desque el filósofo vió el pesar et el cuidar que el rey mozo tomaba, et que había sabor de cuidar en su facienda, diol muchos buenos consejos en guisa que en poco tiempo fué su facienda toda enderezada, tan bien de su cuerpo, como de su regno.

Et vos, señor conde, pues criades este mozo, et querríades que se enderezase su facienda, catad alguna manera que por ejiemplos o por palabras maestradas et falagueras le fagades entender su facienda, mas por cosa del mundo non derrangedes con él castigandol nin maltrayendol cuidandol enderezar; ca la manera de los más de los mozos es tal, que luego aborrecen al que los castiga, et mayormente si es homne de grand guisa, ca liévanlo a manera de menosprecio, non entendiendo cuanto lo yerran; ca non ha tan buen amigo en el mundo como el que castiga el mozo porque non faga su daño, mas ellos non lo toman así, sinón por la peor manera. Et por aventura caería tal desamor entre vos e él, que ternía daño a entramos para adelante.

E al conde plogo mucho deste consejo que Patronio le dió, et fízolo así et fallose ende bien.

Et porque don Johán se pagó mucho deste ejiemplo fízolo poner en este libro, et fizo estos viesos, que dicen así:

Non castigues al mozo maltrayendo,

Mas dile comol vaya placiendo[27].

[27] Esto de interpretar el lenguaje de las aves para corrección del desgobierno procede del Pantchatantra, según Knust. En Gil Blas de Santillana, lib. VIII, cap. VI, cuenta Gil Blas al Duque de Lerma una fábula análoga, en la que hablan cuervos; dice la leyó en «Pilpai o en otro autor fabulista».

EJEMPLO XXII

De lo que contesció al león et al toro.