Et un día cuando Saladin vino a fablar con el conde, desque hobieron acordado aquello porque Saladín alli viniera, fabló con él el conde en esta manera:

—Señor, vos me facedes a mi tanta merced et tanta honra et fiades tanto de mi que me ternía por muy buena ventura si vos lo podiese servir. Et pues vos señor, tenedes por bien que vos conseje yo en todas las cosas que vos acaescen, atreviéndome a la vuestra merced et fiando del vuestro entendimiento, pidovos por merced que consejedes en una cosa que me acaesció.

E el Soldán gradescio esto mucho al conde, et dijol quel consejaría muy de grado, et aún quel ayudaría muy de buena mente en quequiera quel cumpliese.

E entonce le dijo el conde de los casamientos quel movían para aquella su fija et pidiol por merced quel consejase con quien la casaría.

Et Saladin respondió así:

—Conde, yo sé que tal es el vuestro entendimiento, que en pocas palabras que vos homne diga entendredes todo el fecho. Et por ende vos quiero consejar en este pleito segund lo que yo entiendo. Yo non conosco todos estos que demandan vuestra fija, qué linaje o qué poder han, o cuáles son en los sus cuerpos o cuánta vecindat han con vusco, o qué mejoría han los unos de los otros, et por ende non vos puedo en esto consejar ciertamente; mas, el mio consejo es este: que casedes vuestra fija con homne.

E el conde ge lo tovo en merced et entendió muy bien lo que aquello quería decir. Et envió el conde decir a la condesa su mujer, et a sus parientes el consejo que el Soldán le diera, et que sopiesen de cuantos homnes fijosdalgo había en todas sus comarcas, de que maneras et de que costumbres, et cuales eran en los sus cuerpos, et que non catasen por su riqueza nin por su poder, mas, quel enviasen por escripto decir qué tales eran en si los fijos de los reyes et de los grandes señores que la demandaban et que tales eran los otros homnes fijosdalgo que eran en las comarcas.

Et la condesa et los parientes del conde se maravillaron desto mucho, pero ficieron lo quel conde les envió mandar, et posieron por escrito todas las maneras et costumbres buenas et contrarias que habían todos los que demandaban la fija del conde et todas las otras condiciones que eran en ellos. Et otrosí, escribieron cuales eran en si los otros homnes fijosdalgo que eran en las comarcas, et enviáronlo todo contar al conde.

Et desque el conde vió este escrito, mostrolo al Soldán: et desque Saladin lo vió, como quier que todos eran muy buenos, falló en todos los fijos de los reyes et de los grandes señores, en cada uno algunas tachas en seer mal acostumbrados en comer o en beber, o en seer sañudos, o apartadizos, o de mal recebimiento a las gentes et pagarse de malas compañas, o embargados de su palabra, o alguna otra tacha de muchas que los homnes pueden haber. Et falló que un fijo de un rico homne que non era de muy grand poder, que segund lo que parescía dél en aquel escripto, que era el mejor homne et el más complido, et más sin ninguna mala tacha de que él nunca oyera fablar. Et desque esto oyó el Soldán consejó al conde que casase su fija con aquel homne, ca entendió, que, comoquier que aquellos otros eran más honrados et más fijosdalgo, que mejor casamiento era aquel et mejor casaba el conde su fija con aquel que con ninguno de los otros en que hobiese una mala tacha, cuanto más si hobiese muchas, et tovo, que más de preciar era él homne por las sus obras que non por su riqueza, nin por nobleza de su linaje.

E el conde envió mandar a la condesa et a sus parientes que casasen su fija con aquel que Saladin le mandara. Et como quier que se maravillaron mucho ende, enviaron por aquel fijo de aquel rico homne et dijiéronle lo quel conde les envió mandar. Et el respondió: que bien entendía que el conde era más fijodalgo, et más rico, et más honrado que él, pero que si él tan grand poder hobiese que bien tenía que toda mujer sería bien casada con él, et que esto que fablaban con él, si lo dicían por non lo facer, que tenía que le facían muy grand tuerto et quel querían perder de balde. Et ellos dijieron, que lo querian facer en toda guisa, et contáronle la razón en como el Soldán consejara al conde, quel diese su fija ante que a ninguno de los fijos de los reyes nin de los otros grandes señores, señaladamente porquel escogiera por homne. E desque él esto oyó entendió que fablaban verdaderamente en el casamiento et tovo que, pues Saladín lo escogiera por homne, et le ficiera allegar a tan grand honra, que non sería él homne, si non ficiese en este fecho lo que pertenescía.