—Amigos, este pleito ha mucho durado, et habedes todos tomado grand costa et grand daño, et yo non vos quiero traer en pleito, mas dovos por sentencia: que el que ante despertare, ante tanga.

Et vos señor conde, si el pleito es provechoso para vos amos et vos lo podedes facer, conséjovos yo que lo fagades et non le dedes vagar, ca muchas veces se pierden las cosas que se podrian acabar por les dar vagar et después cuando homne querría, o se pueden facer o non.

E el conde se tovo desto por bien aconsejado et fizolo así et fallose en ello muy bien.

Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era bueno, fízolo escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:

Si muy grand tu pro puedes facer,

Nol des vagar que se pueda perder[35].

[35] No anota Knust referencia alguna de esta graciosa anécdota.

EJEMPLO XXXII

De lo que contesció a un Rey con los burladores que ficieron el paño.

Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et dicíale: