Et por que don Johan entendió que este era muy buen enjiemplo, fízolo escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:
Quien por grand cobdicia de haber se aventura,
Será maravilla que el bien muchol dura.
EJEMPLO XXXIX
De lo que contesció a un homne con la golondrina et con el pardal.
Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta guisa:
—Patronio, yo non puedo escusar en ninguna guisa de haber contienda con uno de dos vecinos que yo he, et contesce así que el más mio vecino non es tan poderoso, et el que es más poderoso non es tanto mio vecino. Et agora ruégovos que me consejedes lo que faga en esto.
—Señor conde—dijo Patronio—para que sepades para esto lo que vos más cumple, sería bien que sopiésedes lo que contesció a un homne con un pardal et con una golondrina.
E el conde le preguntó que como fuera aquello.
—Señor conde—dijo Patronio—un homne era flaco et tomaba grand enojo con el roido de las voces de las aves et rogó a un su amigo quel diese algún consejo, que non podía dormir por el roido quel facian los pardales et las golondrinas.