MÚSICA, CANTOS Y BAILES

Siento mucho no poder insertar aquí las notas sumamente curiosas y originales de los cantares ilocanos, tales son: el dal-lót, el danio, el dingli, el berso y algún otro que no recuerdo. Son de un mismo estilo y para los no acostumbrados á oirlos, parecen tener una misma música, y sin embargo, se diferencian entre sí.

La circunstancia de no estar yo en Ilocos, al escribir este libro, me priva de dar interesantísimas noticias sobre este punto, como p. ej. el curiosísimo y largo poema popular titulado Vida de Lamang; señorita, según la conseja, muy hermosa y tan cuidadosa de sus encantos, que en una sola ocasión se gastó por lavar su cabellera no sé cuantos camarines (agamang) de pajas de arroz, de cuya ceniza la infusión sirve á los ilocanos para lavar la cabellera.

Los cantos puramente ilocanos tienen algo del estilo llano y mucho del menor; parecen ayes exhalados por un corazón perdidamente enamorado. Ahora sólo ya los del campo entonan esos cantos y los del pueblo otros en idioma ilocano, pero de música europea, aunque suelen imprimir en ella alguna particularidad, especialmente en la del tono menor ó las danzas.

Son muy curiosos los cantos que se oyen en las campiñas de Ilocos: recuerdo vagamente uno que se refiere á un sujeto que fué aprehendido y le iban á azotar en el tribunal, á donde le habían llevado, cuando llegó su padre, y en vez de defenderle éste, suplicó que le azotasen. Otro empieza asi:

María, María sabong,

Sabong ti lubong;

Isú ti namang̃on

Ti bandera ti taltalon.

Versión literal: María. María flor.—Flor del mundo. La que levantó—La bandera de los campos.