á sicucupicup iti gracia

á cas ti casang̃aymo á Santa

á ing̃ung̃uten tí Namarsua.

Quet tapno pacapnecan ti pategna

ti panaguiaman ng̃a aoan caaspingna

ipuccaotay ng̃ad á padapada

iti naragsac unay á ¡Viva!

VERSIÓN CASTELLANA DE LA ANTERIOR POESÍA.

Eternos regocijos acompañen tu buena suerte de haber llegado llena de salud al dia de tu navidad.—En este dia feliz debemos alegrarnos todos y adorarte con puro amor.—Me asocio tambien al comun regocijo, pues que deseo tu bienestar sempiterno. Imita á Santa Rosa, cuyas virtudes no han permitido mancharse su pureza.—Debes aumentar tus relevantes cualidades con la modestia y buenas obras, para que consigas el reino de los cielos[43].—Tu has crecido en el regazo amoroso de tus padres, y ahora Mellang (contracción de Emilia) tu eres un pimpollo, que abres tu capullo como una sampaga (Nyctantes sambác, Linneo)—Acepta gustosa en tus lindas manos (se refiere al ramo de flores); no lo deseches que aunque pobre, es obra del puro amor[44]—En tu sien coloco esta humilde guirnalda, testimonio del cariño de los que acudimos á festejarte.—Quita los obstáculos de mi camino, no me impidas el paso, para que mi corazón venga á apagar su sed de amor en la inagotable fuente de tu envidiable hermosura.—Oh preciosa Mellang, soberana de todas las rosas, permíteme que venga á admirar tus encantos.—Por tu dia venturoso permíteme ofrecerte mi rendido corazón.—Y perdóname si por lo que acabo de decir he incurrido en alguna falta[45].—Ojalá vivas tranquila y llena de gracia como la Santa de tu nombre.—Y para publicar nuestro gozo por tan fausto motivo, exclamemos todos: ¡Viva!