De la plaza de S. Gabriel (Binondo) parte de cuarto en cuarto de hora un tranvía hácia la estación del á vapor para Malabon, situada en Tondo. En el trayecto ha tres secciones, pagándose dos cuartos por cada una, y de Tondo á Malabon, se paga por cada asiento de primera clase una peseta, y media, si es de segunda; además á las seis de la mañana sale de Malabon, y á las seis de la tarde de Tondo un tren de obreros en que se paga seis cuartos por cada persona. De uno y otro extremo hay tres secciones de Tondo á Meypaho, de Meypaho á Dulu y de Dulu á Malabon, pagándose 12 cuartos por cada una, en 1.a, y en 2.a seis.
El servicio empieza en Tondo á las 5 y media de la mañana y termina á las 7 y media de la noche; y en Malabon desde las 6 de la mañana hasta las 8 de la noche, saliendo los trenes por la mañana de hora en hora justa y desde la una y media varían las horas de salida, pues que salen los trenes en las mitades de hora. Las tardes de días festivos salen de media en media hora, si hay mucha gente.
Ir en carromato es incómodo y casi siempre algo más caro.
Muchos vienen á Manila en bancas especialmente cuando se trae algun cargamento y se invierte en recorrer la vía fluvial ó marítima dos horas y media. Cuando el mar está en calma, las bancas salen á él para entrar en el Canal de la Reina é ir á parar en el estero de Jolo; pero si está algo agitado, es espuesto navegar en sus riberas, porque suele destrozar las embarcaciones, así bancas como cascos, aunque no esté muy furioso; por eso entonces prefieren seguir un tortuoso brazo de mar, de poco fondo, interior y paralelo á la playa. Este brazo de mar pasa por terrenos de un particular, á quién se ha concedido permiso para cobrar pasaje de cinco cuartos á cada banca y pagan más los cascos; pero explotando la ignorancia y credulidad de los pobres indígenas, el cobrador se ha colocado en el Canal de la Reina, haciendo pagar no sólo á los que pasan por la vía interior, sino á todos los que entran en el citado Canal, como si no hubiera sido éste abierto por suscripción pública. Los clamores de la prensa hácia ésta escandalosa exacción ilegal, fueron desatendidos. Y conste que deben cobrar indebidamente unos cinco pesos diarios, pues muchas son las bancas que pasan por la vía marítima, que es más corta, y rarísimas las que van por la interior, á no ser cuando la marejada es gruesa.
IV
BARRIOS Y CASERÍO
El interior del pueblo se compone de los importantes barrios de Malabon ó Concepción, y de Tañong. Tiene además otros, que son los de Tinajeros, Tonsuya, Dampalit, Pangholo, Meysilo, Catmon, Salitre, Lung̃os y Potrero, que dista una legua próximamente del pueblo, y en donde se encuentran las ruinas de la antigua casa y panteon de los primeros jesuitas. En este sitio hay buena sillería y en su ría abunda el hormigon. Ya no existen las grandes fábricas de tinajas y ladrillos de Tinajeros, de que tomara nombre dicho barrio.
De edificios públicos, destacan la iglesia principal y las muchas ermitas esparcidas en el pueblo y en los barrios. Cada uno de éstos tiene una regular, y la de la Concepción no parece sino iglesia por su lujo relativo. Es de extrañar que siendo esta parroquia de término, las torres sigan con sus techos provisionales de nipa, que por su altura están espuestos a ser encendidos por una descarga eléctrica y á servir de mecha para el incendio de la iglesia que no es de valor insignificante.
Esta es de tres naves y mide unos 85 metros cuadrados con una espaciosa casa parroquial de mampostería. Se abrió al culto divino en 1639, habiendo sido objeto de varias reformas hasta 1863 que quedó terminada.