El soldado después de repetirlo tres veces sin conseguir contestación, dispara tres tiros, y observando que su adversario sale incólume, se postra reconociendo en él á Nuestra Señora, y acto seguido la saluda con la siguiente loa, ú otra.

«Dios te salve Virgen pura;

De los astros eres brillo,

De los campos bello lirio …

La luz de la clara luna.

Se hallan en tu entendimiento

Tesoro divino y bello,

Dones, riquezas del cielo …

Y la claridad de Febo.

Eres María, la rosa