¡O deliciosa azucena!

De pasiones la borrasca

En mar anchuroso encuentra

La muy frágil nave nuestra,

Quitándonos la esperanza.

¡Iris de paz y bonanza!

A nuestra vista apareces,

Para anunciarnos alegre

La tempestad sosegada.»

Ahora sigue la Naval del alma (ti kararua) ó sea la Conmemoración de los fieles difuntos, que tambien se celebra con un novenario.