Al ocuparnos de esta hermosa finca, no debemos dejar de mencionar los dos ferro-carriles en ella establecidos: uno tiene una milla de longitud, entronca en el ramal de Banagüises, y continúa hasta el interior de la casa de calderas donde llegan los carros de la empresa con los artículos de refaccion y donde cargan los frutos que directamente conducen al puerto de Cárdenas; el otro de mas de dos millas de largo, une los dos bateyes de los ingenios San Martin y Echavarría, saliendo de la casa de calderas del primero y terminando en la casa de purga del segundo que es donde se llevan por ahora á purgar los azúcares de San Martin.

Concluirémos la descrípcion de este magnífico ingenio presentando el cuadro de dotacion, segun el cual, existen en él 452 negros esclavos, 125 asiáticos, 270 yuntas y 60 carretas de tirar caña.

DEPARTAMENTO OCCIDENTAL.—JURISDICCION DE CARDENAS.—PARTIDO DE GUAMUTAS.

INGENIO EL PROGRESO,

Propiedad del Sr. MARQUES DE ARCOS.

Este ingenio se halla ubicado en la hacienda del Jigue, partido de Guamutas; dista una legua del paradero de Banagüises perteneciente al ferro-carril del Júcaro, y en él tiene su chucho particular que atraviesa sus propias tierras. El terreno está completamente llano en toda su extensión y de fondo, pues la capa vegetal no mide menos de tres cuartas de grueso sobre un lecho de barro amarillo, siendo en su mayor parte de tierra negra.

Por el N. linda con el potrero Las Nuevas, del Sr. D. José Pizarro; por el O. con el ingenio Sta. Gertrúdis del Sr. D. Manuel Espelius y el Narciso del Sr. de Zulueta; por el S. con el de la Concepcion del Sr. Conde de la Reunion y con el de S. Nicolás del Sr. D. Julian Zulueta; y por el E. con los terrenos de S. José de los Ramos. Fué fomentado en 1845 por el Sr. D. Ignacio Peñalver, Marqués de Arcos, padre del actual, é hizo su primera zafra en 1847. Consta de 184 caballerías de tierra de las cuales unas 39 están sembradas de caña de Otaiti, mientras que las demás son de monte, y comprende un buen potrero para los animales y un sitio de viandas que tiene la apariencia de un cafetal; es tan abundante y cuidado que puede citarse como el mejor del vecindario. El campo de caña está cortado por cuatro guarda-rayas maestras diagonales, á las cuales ván á parar las de cada cañaveral: del centro del batey arranca otra que termina en un nuevo batey distante cerca de una milla del primero, y del cual piensa servirse el dueño al fomentar otro ingenio ya que cuenta con el terreno necesario para ello.