DEPARTAMENTO OCCIDENTAL.—JURISDICCION DE MATANZAS.

EL VALLE DE LA MAGDALENA.

El valle de Matanzas, notable en la historia de la Isla de Cuba por haber sido el lugar en que el noble Habaguane, Cacique de la provincia de la Habana, entregó al adelantado Velazquez un español llamado García Mejía que tenia en su poder cuatro años hacia por haberle salvado de la horrible matanza hecha por los indios en la poblacion y en la punta de Yucayo, hoy Matanzas, es tan digno de atencion por su extremada fertilidad como por los pintorescos paisages en que abunda. ¿Qué persona no ha oido hablar de las inmediaciones de la risueña hermana de la Habana, de las verdes colinas que la rodean y finalmente del hermoso valle del Yumurí tantas veces cantado por los poetas, y considerado con justa razon por los habitantes de Matanzas como uno de los principales atractivos que inducen al forastero á visitarlos? Efectivamente, aquella magnífica llanura limitada á lo léjos por pintorescas lomas presenta un aspecto tan encantador vista desde las alturas inmediatas, que dificilmente podria la imaginacion concebir uno mas bello, sobre todo cuando sale y se pone el sol, ó por la mañana al ostentarse cubierta de una lijera niebla que le da el aspecto de un inmenso lago circular sobre el cual asoman las copas de las palmas mecidas blandamente por el terral, ó los techos de algunos ingenios que de distancia en distancia muestran sus elevadas torres coronadas de vapor y humo, miéntras que á sus pies desplega su brillante verdor la ondeante caña, base principal de la riqueza de nuestra isla.

Pero otros objetos presenta todavía la caprichosa naturaleza á nuestra admiracion; entre ellos llaman principalmente la atencion del naturalista y del observador las maravillosas cuevas situadas al Norte en la cumbre, sobre todo la del Agua, extenso subterráneo de durísima piedra y que las filtraciones han adornado con vistosas estaláctitas y redondeadas estalagmitas; otras cuevas notables se hallan tambien al Sur en las serranías de Canímar, y al Oeste en la cordillera del Yumurí la del Managuaco. Sin embargo mas curiosidad inspiran que ninguna otra las de Versaja ó de las Canteras, situadas mas á la derecha y mas próximas á la ciudad y en cuyo interior se hallan reunidos los caprichos mas fantásticos que la naturaleza puede producir.

Espectáculo mas vasto é interesante, empero, ofrece á la vista del expectador el magnífico panorama que se desplega á sus pies contemplado desde lo alto de la loma del Paraiso. Imagine el lector un espacio de cinco leguas de extension en un terreno ligeramente ondulado por verdes collados, y en el cual descuellan á manera de oasis en un desierto de verdor, los graciosos grupos de árboles que forman los aislados bosques coronados de esbeltas palmas, y los pintorescos edificios de un inmenso número de ingenios, limitando todo en el fondo la ciudad de Matanzas, la bahía con sus buques y finalmente el mar con su insondable inmensidad. Ante tan grandioso cuadro que dá una perfecta idea de la rica vegetacion de los trópicos, el hombre conoce su pequeñez y se admira de que durante su breve existencia puedan dominarle tan altas aspiraciones.

La llanura de Matanzas es demasiado variada para que pueda indicarse con exactitud la naturaleza de los terrenos que cubren su superficie; sin embargo, fácil es comprender que predomina la tierra mulata y que esta tiene mucho fondo, pues solo así hubiera podido resistir á las numerosas zafras que ha hecho cada uno de los ingenios allí establecidos. Sin duda dichos terrenos pertenecen á la serie de los primeros que fueron plantados de caña en las inmediaciones de la Habana, si se exceptuan algunos ingenios fomentados cerca de este último punto, que cuentan cerca de un siglo de existencia, como por ejemplo: el del Sr. Conde de Cañongo. En un informe leido en el cabildo celebrado el 9 de Abril de 1802 se decia que en un radio de seis leguas á cada viento se contaban treinta y nueve ingenios moliendo y diez próximos á hacer la primera zafra. Hoy existe en la jurisdiccion un número mucho mas considerable de ellos bien que en su mayor parte sean de produccion mediana, es decir, de 1500 á 4000 cajas, provistos únicamente de trenes jamaiquinos. Solo en los diez últimos años es cuando se comenzó á aplicar la maquinaria á la elaboracion del azúcar, y el primer tren de esta especie establecido en la jurisdiccion, y uno de los primeros en la Isla, fué el del Acana en 1823, cuya máquina solo tenia la fuerza de seis caballos.

Ocupándonos ahora de los establecimientos consagrados á la industria azucarera, debemos citar en primera línea la hermosa refinería de los Sres. Belcher y hermano, creada en un principio con el objeto de concentrar las mieles y hacer melado. De un año á esta parte es cuando se ha hecho en ella azúcar. Las máquinas se componen de ocho defecadoras de hierro, veinte y dos filtros y dos calderas al vacío de grandes dimensiones. En cuanto á los ingenios importantes de la jurisdiccion, su número es demasiado considerable para que podamos enumerarlos todos en el reducido espacio de un artículo. Por consiguiente limitarémonos á indicar algunos de los que se hallan en la extension que abraza la parte del terreno reproducido en la lámina, comenzando por el Acana, propiedad del Sr. D. J. E. Alfonso, bonita finca situada cerca del paradero de la Cidra, y cuyo administrador D. Pedro Laroudé ha inventado un sistema de pailas de válvulas adoptado en muchas fincas inmediatas; mencionaremos en seguida el Triunvirato del Sr. D. Julian Alfonso; la Concepcion de la familia Alfonso tambien y que ha servido de punto de partida para los demas que ha fomentado; Erice; el Vellosino del Sr. D. Francisco de Abreu, hermoso ingenio situado en excelentes terrenos, todos llanos. Al pié de la loma hay otros muchos como el Ojo de Agua del Sr. D. Ignacio de Cárdenas; el Mogote del Sr. D. Ramon Llano; San Ignacio y la Magdalena del Sr. Conde de Campo Alegre. Este último fué fomentado en 1777 y sin embargo de haber hecho 78 zafras tiene los campos en muy buen estado; hay ademas la Perla, de la Sra. viuda de Caballeros; la Paloma del Sr. D. R. Silveira; Apolo del Sr. de Morales; Jesus María del Sr. D. Francisco de la O. García notable por su pintoresca situacion; el ingenio de la Sra. de Bellechasse, cerca de la ciudad, y otros varios muy productivos.

Daremos fin á este breve reseña con el movimiento de exportacion de Matanzas en los últimos años el cual hará concebir una exacta idea de la riqueza de aquella jurisdiccion.

MOVIMIENTO DE LOS PRODUCTOS AZUCAREROS EXPORTADOS POR EL PUERTO DE MATANZAS.