Una de las casas de purga está al N. de la de calderas con 6.872 furos y la otra al E. con 10.336 hallándose ambas provistas de sus caminos de hierro y embelleciendo notablemente el batey: la primera mide 95 varas sobre 25 y la segunda 200 sobre 20; aquella tiene sesenta gavetas y su estufa correspondiente segun el sistema comun, mientras que la última al aire libre puede secar cien cajas diariamente.
La enfermería es cuadrada y con una sola puerta para impedir las comunicaciones, revelando su vista así como el régimen que en ella se observa el esmero de su dueño: basta decir que hay un médico que vive en la misma finca, además de un enfermero y tres ayudantes. El edificio está dividido en várias salas espaciosas, destinadas á las diferentes clases de enfermedades. Los sábados se lavan las camas y se les mudan las sábanas y ropas que se les dá al entrar en cámbio de la que llevan: además se les afeita, si la enfermedad lo permite, y se baldean todas las salas dos veces á la semana.
Una de las cosas que mas llamaron nuestra atencion durante los tres dias que estuvimos siguiendo las operaciones de la finca es la armonía que guarda la alegre disposicion de las fábricas pintadas de vários colores: y el contento que se advierte en los semblantes de todos los negros que forman la dotacion y que se entregan al trabajo con muy buena voluntad es fácil de comprender por el buen trato que reciben. Los trabajos están tan bien distribuidos, que no fatigan al negro, pues hasta en la casa de calderas los facilitan los depósitos destinados á recibir los guarapos que deben elaborarse en seis ó siete horas de noche durante las cuales los trabajadores pueden descansar. Esto unido á la buena alimentacion influye en que la dotacion goce de una perfecta salud.
Con el mismo esmero atiende el dueño á los criollos cuya casa se haya situado en el batey. A él se debe que haya actualmente unos 70 y que anualmente se logren de 25 á 30. Cosa digna de observarse es tambien que el cólera no ha invadido nunca esta finca.
En suma, el dueño se encuentra siempre dispuesto á admitir cuantas mejoras se han inventado con el objeto de producir ahorro de brazos y de tiempo. Este espíritu innovador ha sido el que mas ha influido sin duda en la prosperidad de la finca de la cual nos apartamos con sentimiento pero con el agradable recuerdo de la cordialidad y atenciones con que fuimos recibidos.