Concluiremos diciendo que para la próxima zafra se trata de colocar una cañería de hierro de 6 pulgadas y de 3.115 varas castellanas de largo con el objeto de llevar al ingenio las aguas del Rio-Hondo, haciéndolas subir por medio de una máquina de vapor á la altura de 136 piés.
DEPARTAMENTO OCCIDENTAL.—JURISDICCION DE TRINIDAD.—PARTIDO DE RIO DE AY.
INGENIO GÜINIA DE SOTO,
Propiedad del Sr. D. JUSTO G. CANTERO.
A la extremidad N. O. del rico y fértil valle de Trinidad ó de S. Luis y á distancia de unas siete leguas de la ciudad, se halla la hacienda nombrada Güinia de Soto. En ella está situado el Ingenio del mismo nombre, de la propiedad del Sr. D. J. G. Cantero; ingenio, sin duda, el de mas importancia del renombrado valle, por la extension de su territorio y campos de caña, por sus aparatos y por la hermosura de su fruto. Su producto es aproximadamente de 5.000 cajas de guarapo de primera extraccion, y el cómputo de 600 de mascabado de miel.
Linda por el S. con los Ingenios las Lajas y la Sacra Familia, del Excmo. Sr. D. Juan A. Fernandez, al E. con el Ingenio S. Francisco del referido Sr. Cantero, y al O. y N. con diversos sitios ó potreros. No podriamos decir á punto fijo el número de caballerías de tierra que lo constituyen, pero si, podemos asegurar que recorre una distancia á lo menos de tres leguas de largo y dos de ancho, incluyendo las dilatadas lomas que conducen al potrero Limones, del mismo dueño. Por los terrenos de este ingenio extiende su lecho el caudaloso Agabama, que tiene su cuna en las escarpadas serranías de Güinia de Miranda. Varios afluentes van acrecentando el caudal de este rio, que mas adelante cambia su nombre por el de Manatí, y por él manda Güinia sus frutos al puerto de Casilda, distando el embarcadero, del ingenio, próximas tres leguas del no mejor camino; pero, esa distancia la reducirá á casi completa nulidad el ramal del proyectado ferro-carril de Trinidad á Santi-Spíritu, ramal que partiendo desde las inmediaciones del paso real, irá á morir á Güinia, ó muy cercano de sus lindes.
La naturaleza se muestra en estos contornos en toda su agreste magestad, brindando ancho campo á la imaginacion del poeta; pero la índole de este libro y la circunstancia de representar una parte activa en él el dueño de esta finca que nos ocupa, ponen en este momento grillos á la pluma y freno á la fantasía. Con todo, diremos que Güinia, desde la lometa de Mayaguara, presenta un panorama expléndido y encantador en alto grado. Con dificultad se encontrará otro ingenio situado en parage mas ameno; esos dilatados cañares de verde esmeralda brotando en moradas espigas; esas ondulantes y sombrías cañadas cubiertas de perenne verdor; esa elevada cadena de montañas que sirve de límite jurisdiccional á Trinidad y Villa-Clara y que pretende escalar el cielo; esos dilatados palmares con sus rizados penachos y sus racimos de oro; esos espesos bosques de cedros y otras mil ricas maderas, que por multiplicados años darán alimento á las devoradoras bocas de fuego de este y otros ingenios de su dueño; el viento que sordo ajita las copas de los árboles en esas agrestes serranías; el canto de las aves en la espesura que se confunde con el murmurar del rio, que en transparentes cristales salta y rueda de peña en peña, y esas espesas y negras bocanadas de humo y condensado vapor, que por medio de las macizas torres de la casa de calderas lanzan al espacio esos candentes monstruos de fuego y que presto las arrebata el aire en torcidos espirales, cosas son todas dignas de la entusiasta contemplacion de un Salvador Rosa y de la fantaciosa imaginacion de un poeta de rica vena.